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Se recupera obra fundamental para la historia de Coquimbo y San Juan

Esta primera biografia post mortem de Sarmiento, vuelve a ser presentada en San Juan; ya que, a principios del siglo pasado, en su primera edición, había sido presentada en esta ciudad por el mismo autor de la obra. Ahora, el Premio Nacional de Historia de Chile, Jorge Pinto Rodríguez, presentará la nueva edición contextualizada, el día viernes 1 de diciembre en la Casa Natal Sarmiento a las 19:30 horas.

Esta primera biografia post mortem de Sarmiento, vuelve a ser presentada en San Juan; ya que, a principios del siglo pasado, en su primera edición, había sido presentada en esta ciudad por el mismo autor de la obra. Ahora, el Premio Nacional de Historia de Chile, Jorge Pinto Rodríguez, presentará la nueva edición contextualizada, el día viernes 1 de diciembre en la Casa Natal Sarmiento a las 19:30 horas.

José Guillermo Guerra Vallejos, insigne escritor copiapino, vuelve en las páginas de libro, que escribiera a finales del siglo XIX, denominado: “Sarmiento, su vida y sus obras; primera biografía post mortem”. Esta obra resultó ganadora en un concurso binacional de entonces, en homenaje a Domingo Faustino Sarmiento, quien vivió casi 20 años en Chile, pasando por Coquimbo, Vallenar y Copiapó (Chañarcillo).

  José Guillermo Guerra Vallejos, escritor y abogado, de profunda ascendencia atacameña; había sido olvidado, a pesar de sus notables aportes a la cultura chilena y latinoamericana y, especialmente, a la jurídica. Participó activamente, desde la Universidad de Chile donde era académico, en importantes propósitos constitucionales en los siglos XlX y XX.

     Indudablemente, Guerra se interesó en construir la bibliografía de Sarmiento, porque, como buen copiapino, tenía claro la incidencia del prócer argentino y sus relaciones, en la construcción del mundo cultural de Atacama y Coquimbo, ya que éste fue minero, traductor y promotor de grandes reflexiones culturales tanto en el Norte de Chile como en Latinoamérica.

José Guillermo Guerra

              La recuperación de esta obra ha sido posible gracias a un equipo de la Sociedad de Creación y Acciones Literarias Región de Coquimbo y al financiamiento del Gobierno Regional Región de Coquimbo y publicado por Volantines Ediciones, lo cual constituye un hecho muy significativo, tanto para la recuperación del Patrimonio, como para las relaciones con el país hermano Argentina y la provincia de San Juan.

     Este libro cobra aún mayor importancia, ya que fue recopilado, contextualizado y construido totalmente por el equipo de SALC, conformado por Miriam Marín Díaz, Eva Tapia Cortés y Arturo Volantines Reinoso. Además, cuenta con la introducción del Premio Nacional de Historia e hijo de La Serena, Jorge Pinto Rodríguez y con el prólogo del abogado y escritor argentino, Marcelo Aristeo. Esta obra es un paso adelante en las iniciativas regionales del desarrollo de las industrias creativas, en tiempos en que el mundo editorial está transformándose ágilmente y descentralizándose.

         José Guillermo Guerra  Vallejos realiza en este texto una primera y fenomenal recuperación de los pasos por esta vida de una de las lumbreras más importantes de América Latina, quien fuera Presidente de la República Argentina. En este libro, Guerra pone énfasis en lo que los bibliógrafos posteriores de Sarmiento vienen a confirmar, que estamos frente a un personaje excepcional. Se recuerda, por ejemplo, cómo Sarmiento tradujo un libro por día de Walter Scott en su permanencia en Chañarcillo y de cómo aprendería varios idiomas, a medida que, en su labor de estadista los iba necesitando, ya que, cuando quería leer en los idiomas originales las obras que necesitaba estudiar y reflexionar, como es el caso del famoso libro: “El Federalista”, que contiene los documentos fundantes de la Constitución de Estados Unidos de Norteamérica.

          José Guillermo Guerra Vallejos es un hijo predilecto del Norte; escritor que deviene de la cultura atcameña de la última etapa del siglo XlX, especialmente después de la Guerra del ’79, donde en las diferentes ciudades de Atacama y Coquimbo se crearon ateneos y diarios, publicando profusamente la obra de nuestros escritores, incluida la obra de Gabriela Mistral.

El libro contiene también una bio-bibliografía de José Guillermo Guerra Vallejos preparado por la docente copiapina, Miriam Marín Díaz, donde, entre otros, dice: “Don José Guillermo Guerra Vallejos nació en Copiapó el 10 de febrero de 1871, en el marco que esta ciudad era la capital cultural del país. Sus padres fueron don José Segundo Guerra Matte y doña Mercedes Vallejos de Guerra. Su hermano, Alejandro Magno, fue destacado profesor de Literatura y Filosofía en el Liceo de Hombres de Copiapó. Su hermana María Mercedes, se radicó en Europa. // José Guillermo hizo sus humanidades en el Colegio San Ignacio y en el Instituto Nacional. Recibió su título de Bachiller en la Facultad de Filosofía y Humanidades, en diciembre de 1891. Posteriormente, estudió Leyes y se diplomó el 07 de junio de 1902.// Tenía sólo 20 años (1891), cuando ingresó, por concurso, a la redacción de sesiones de la Cámara de Diputados, y en 1906 fue nombrado, igualmente por concurso, secretario de comisiones de la misma Cámara, puesto del cual se retiró en 1913.// El año 1903, siendo ya abogado, se incorporó a la Universidad de Chile, como profesor de las cátedras de Filosofía del Derecho y de Derecho Internacional Público. En ambos ramos pasó a ser una autoridad, no sólo en materia docente, sino también como ideólogo e internacionalista en Diplomacia.// El año 1925, fue miembro de la Sub-comisión encargada del estudio de la Reforma Constitucional y, además, formó parte del comité jurídico de la comisión plebiscitaria de Tacna y Arica. Durante algún tiempo, tuvo su residencia en esta última ciudad”.

Jorge Pinto Rodríguez

El Premio Nacional de Historia, Jorge Pinto Rodríguez, ahonda profundamente en este texto, que une a dos vidas prodigiosas; o sea, a José Guillermo Guerra y a Domingo Faustino Sarmiento, quienes alumbran el porvenir de nuestra América. Pinto, señala: “La biografía Sarmiento del profesor Guerra ha permanecido más bien olvidada, aunque fue comentada en 1901 en La Tribuna y La Prensa de Buenos Aires y El Mercurio, El Ferrocarril, La Nueva República, La Tarde y varios periódicos más de Santiago y Argentina, a lo que deberíamos agregar diversas crónicas en revistas de ambos países. Fue citada, además, por Diego Barras Arana en el tomo I de Un Decenio de la Historia de Chile, publicado en 1913 en la Imprenta Barcelona de Santiago y Ricardo Latcham en su artículo “Sarmiento, periodista y costumbrista” (Revista Occidente, Año X, Nº 100. Santiago, 1954. Los estudiosos de Sarmiento también la han tenido a su alcance; pero, en general, no ha logrado el reconocimiento que se merece. // Una segunda edición del libro de J. Guillermo Guerra se hizo en 1938 bajo el sello de la Imprenta Universitaria de Santiago. Esta edición aparece citada, entre otros trabajos,  en la Historia de la Enseñanza en Chile de Amanda Labarca (Publicaciones de la Universidad de Chile, Santiago, 1939) y en el artículo de Norman Sacks, “Lastarria y Sarmiento: el chileno y el argentino achilenado” aparecido en la Revista Iberoamericana en 1988. La edición que ahora prepara la Sociedad de Acciones Literarias de la Región de Coquimbo (SALC), señala Arturo Volantines, se hace en el momento en que se busca estrechar los lazos entre Coquimbo y la provincia de San Juan, a propósito de la apertura de los trabajos del túnel Agua Negra que acercará dos regiones que históricamente han mantenido fuertes y sólidos lazos de amistad. // Sarmiento es la figura que para los escritores de la tierra de Gabriela servirá para estrechar los vínculos entre ambas regiones, valiéndose de la biografía escrita por un hijo de Copiapó, capturado por el peso de un hombre que marcó los destinos de la América del Sur y que tanto contribuyó al desarrollo de la educación en Chile. Las palabras con que el profesor Guerra describe los últimos momentos del prócer, en la capital del Paraguay, donde falleció la madrugada del 11 de septiembre de 1888, dan cuenta de la admiración que llegó a sentir por aquel muchacho sanjuanino que llegó a la presidencia de su país”.